A vegades la vida encara ens pot arribar a sorpendre, per això és tant bó que la vida sigui una cosa inesperada. (Blog dedicat a un cocodril)
miércoles, 21 de marzo de 2012
Montecristo
Ahora -murmuró el desconocido-, adiós, bondad, humanidad y gratitud..., adiós, todos los sentimientos que ennoblecen el alma. He querido ocupar el puesto de la Providencia para recompensar a los buenos..., ahora cédame el suyo el Dios de las venganzas para castigar a los malvados.
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)